A Freewheelin’ Time. En el camino con Bob Dylan de Suze Rotolo

En 2011 las páginas de cultura de los medios de comunicación se hacían eco del fallecimiento de la artista Suze Rotolo, la chica que aparecía junto a Bob Dylan en la mítica portada de su segundo disco Freewheelin’ Bob Dylan, publicado en 1963, y que contenía el clásico Blowin’ in the wind.

Unos años antes, en 2008, Rotolo escribió el libro en el que echaba una mirada al pasado, a esos primeros años 60 del siglo pasado, una época convulsa tanto en lo social como en lo musical. Disponible hasta este momento únicamente en inglés, ahora la editorial valenciana Barlin Libros ha publicado A Freewheelin’ Time. En el camino con Bob Dylan, una edición impecable que viene a cubrir un hueco en la aproximación a ese primer Bob Dylan que se asomaba a la música folk.

Celosa de su intimidad y poco dada a revelar los aspectos de su relación con Dylan, solo desde la distancia que marca el paso del tiempo, accedemos ahora a la época en que se gestó el mito Dylan. Y decimos época porque el libro va más allá de la relación entre ambos pues Rotolo describe el contexto histórico que vivieron, tanto desde un punto de vista personal como general.

El libro rompe con la imagen de chica de portada, de figurante, que acompaña a Dylan cogida de su brazo de caminando por las calles de Nueva York. Rompe también con su rol de musa, un estereotipo que le atribuía un papel secundario como mera acompañante del genio. Rotolo reconoce que eran tiempos anteriores a la revolución feminista en los que resultaba difícil huir de la imagen aceptada por la sociedad; de ahí la necesidad de mantener una voz propia, independiente.

Foto: Barlín Libros

Por ello, frente a la aceptación general de mujer que servía de inspiración, Rotolo reivindica su influencia en la obra de Dylan a través de las conversaciones que mantenían juntos, los libros que leían o las obras de teatro que veían. A partir de ahí la genialidad del cantautor tradujo ese ambiente que se respiraba en la sociedad para testificar que los tiempos estaban cambiando.

Rotolo explica, a través de su experiencia personal, el ambiente que se respiraba en la sociedad del momento. Hija de padres italianos que militaban en el Partido Comunista en la peor época del macartismo y la caza de brujas, unos años donde la amenaza del FBI era un elemento real, palpable –la persecución de intelectuales, las listas negras, el caso Rosenberg-.

Este ambiente opresivo que se materializó durante los años 50 es el que describe desde su experiencia personal Rotolo, una situación que en la década siguiente saltaría por los aires en unos años trascendentales para el entorno político, social y cultural. La lucha por los derechos civiles, los años ilusionantes de Kennedy y su posterior magnicidio, la revolución cubana, la escalada del conflicto de Vietnam, la contracultura, etc.

Todo este crisol que apuntaba a una nueva época para los jóvenes se hace visible en ese microcosmos que era el Greenwich Village, el barrio de Nueva York conocido por su apogeo cultural y donde la música folk sonaba en los cafés y locales.

Hay una descripción minuciosa de las calles con todos los lugares que de una u otra manera marcaron esta eclosión: locales de conciertos, museos, cines, teatro, tiendas de música, etc. E infinidad de nombres de cantantes, músicos, actores y actrices o artistas que van salpicando las diferentes páginas. Asistimos a la evolución de la música folk con un Bob Dylan que partiendo del ejemplo de los pioneros (Woody Guthiere o Pete Seeger) amplificó universalmente lo que aun no se conocía como canción protesta en esos primeros años.

El libro se estructura en tres partes. Una primera en la que Rotolo explica los orígenes italianos de su familia con una descripción de la década de los años 50 y de su etapa de formación cultural. Una parte central que se centra en su relación con Bob Dylan y una parte final en el que vemos como evoluciona hasta el fin de la década de los 60.

Rotolo estuvo con Bob Dylan aproximadamente cuatro años, de 1961 a 1964. La lejanía temporal pueda parecer que fue una etapa corta pero la intensidad va más allá de la mera cronología. Son los años en que Dylan forjó su estilo, el tiempo en que se convirtió en un mito; muy a su pesar, fue considerado el portavoz de una generación que necesitaba romper sus ataduras con el pasado y él se encontró en el centro del huracán.

Se describe con precisión la genialidad de Dylan para ir incorporando en sus canciones todo el ambiente que se reflejaba en la sociedad y su tenacidad para renunciar a ese liderazgo en aras de construir una obra independiente, propia, y que iba más allá de la mera canción protesta o el concepto de cantautor. La irrupción del rock, la electrificación de los instrumentos y la creación de una obra propia a través de la música y que no fue entendida en su momento.

Y en esa formación de Dylan es donde Rotolo habla de su influencia. Ella no se identifica con determinadas canciones que la gente veía que Dylan le dedicaba a ella, sino que prefiere pensar que su relación contribuyó a presentarle una nueva realidad. El propio Bob Dylan en su libro Crónicas habla de la importancia de esa relación: “Cada vez pasaba más tiempo con Suze, y empecé a ampliar mis horizontes, a interesarme por su mundo, sobre todo por el circuito del Off-Broadway… (…) “Un nuevo panorama artístico se abría ante mí. A veces, temprano por la mañana, nos íbamos a la parte alta a visitar los museos para contemplar los gigantescos lienzos al óleo de Velázquez, Goya, Delacroix, Rubens, El Greco. También admirábamos cuadros del siglo XX: Picasso, Braque, Kandinsky, Rouault, Bonnard. El artista contemporáneo preferido de Suze era Red Grooms, y acabó siendo el mío también.” (1)

Foto: Barlin Libros

El libro cuenta con pasajes emocionantes en los que describe la cotidianeidad de su relación con Dylan. Sus encuentros, sus vivencias, sus paseos por las calles, las conversaciones sobre los libros, la creación de sus canciones, las dudas sobre su relación, si viaje a Italia durante seis meses separándose de su amado, etc.

Y también la parte más desgarradora en la que comienza a ver las grietas de su relación con Dylan, algo necesario para tener su espacio, su voz. Como la propia Rotolo reconoce, el papel que se esperaba de ella era meramente secundario. Las mujeres acompañaban a los hombres y este acompañamiento terminaba por ahogar su propia expresión.

En el fondo eran dos personas que en ese momento necesitaban disfrutar de su libertad para expresarse. Dylan tendría que luchar para imponer su estilo musical y no convertirse en el portavoz del pueblo; Rotolo simplemente necesitaba poder elevar su voz como mujer, reivindicar su propia personalidad y no verse ocultada tras la figura de Dylan.

Su viaje por seis meses a Italia, su activismo por los derechos civiles, sus viajes a la Cuba de la revolución o los trabajos como artista para decorados en el teatro era algo que no estaba dispuesta a renunciar. Todo lo que trajóla fama repentina de Dylan tampoco ayudó a su relación y pronto comenzó a detectar el interés por ella como forma de acercarse al cantautor. Conforme Dylan se iba haciendo grande la situación se tornó complicada para Rotolo que nunca estuvo cómodo con el rol de musa del artista.

Tremendamente respetuosa con la genialidad del artista, el libro refleja unos años de utopía, una época en que la juventud se rebeló contra una sociedad estancada que venía de la rigidez de la II Guerra Mundial, una juventud que veía en el horizonte la posibilidad de erigirse protagonista de los cambios necesarios para acabar con el racismo, el ambiente de enfrentamientos (guerra fría, la escalda del conflicto de Vietnam), la contracultura, el papel emergente de la mujer, los nuevos modelos de relación social frente a la uniformidad de la familia tradicional y la lucha por la igualdad.

Como afirma Rotolo: “Los sesenta fueron una época alucinante, marcada por la protesta y la rebelión. Una generación entera tenía permiso para beber alcohol y morir en la guerra con tan solo dieciocho años, pero no tenía voz en las urnas hasta los veintiuno. La revuelta era inevitable.

Escribe Luis Tormo

(1) Dylan, Bob. Crónicas: Volumen Uno. Global Rhythm Press. Barcelona, 2005

Título: A Freewheelin’ Time. En el camino con Bob Dylan
Título original: A Freewheelin’ Time. A Memoir of Greenwich Village in the Sixties
Autor: Suze Rotolo
Editorial: Barlin Libros
Colección: Barlin Recóndita, 8
Traducción: Fiona Songel
Páginas: 336
ISBN: 978-84-120228-8-9
Formato: 15 x 21,5 cm.
Fecha de publicación: Noviembre 2020
Precio: 22€

Foto: Barlin Libros

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