Entrevista con Avelina Prat, directora de Vasil

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«Defiendo el cine de autor que muestra otro tipo de mirada, de diversidad, que enseña el mundo desde cualquier ángulo posible»

Durante el pasado mes de febrero se ha estado rodando el largometraje Vasil, un proyecto con marcado sello personal de su directora y que a partir de ahora inicia su fase de postproducción. Avelina Prat, para quien este filme supone su debut en el largometraje de ficción, cuenta con una larga trayectoria en el mundo del cine donde ha trabajado como script en más de 30 largometrajes con directores como Cesc Gay, David Trueba, Javier Rebollo o Manuel Martín Cuenca. Ha dirigido y escrito numerosos cortometrajes de amplio reconocimiento en festivales nacionales e internacionales, como 3/105, seleccionado en la Mostra de Venecia de 2014.

Vasil es un inmigrante búlgaro que duerme en la calle. Pero es un tipo peculiar: un número uno jugando al bridge y al ajedrez, y que cuenta historias fascinantes. Malvive de lo que saca jugando al bridge en un club de la ciudad donde algunas señoras se pelean por jugar con él y mejorar su posición en el ranking. Aunque no todo el mundo en el club ve con buenos ojos la presencia de un hombre que pertenece a un mundo tan distinto al suyo. Sin embargo, Carmen, una elegante viuda jugadora de bridge y Maureen, una irlandesa combativa y defensora de la justicia social, serán sus valedoras.

Alfredo, un intelectual jubilado al que le gusta el ajedrez acoge a Vasil en su casa… pero lo que iban a ser dos días, se convierte en dos meses, desarrollándose entre ellos una particular relación que fascinará a Luisa, la hija de Alfredo.

La película está protagonizada por el búlgaro Ivan Barnev, los españoles Karra Elejalde, Alexandra Jiménez y Susi Sánchez, y la británica Sue Flack.

Su directora nos explica en esta entrevista cuál ha sido su experiencia durante el rodaje en Valencia.

Karra Elejalde, Avelina Prat y Alexandra Jiménez. Foto: Laia Lluch

Has tenido que afrontar el rodaje de Vasil en un momento especialmente complicado debido a la pandemia provocada por la Covid-19. ¿Cómo has afrontado las dificultades para llevar adelante el rodaje en estas condiciones?

La peor parte ha sido la psicológica por pensar que en cualquier momento todo se puede ir al garete y que si alguien del equipo daba positivo nos íbamos todos a casa por unos días, asumiéndolo la producción, con lo que esto significa y teniendo en cuenta además que ya íbamos bastante justos.

Sin embargo, a nivel práctico la productora lo ha organizado todo muy bien y hemos cumplido con todas las pruebas de seguridad (pruebas semanales, todos con mascarilla, el gel siempre presente, la comida organizada con mamparas separadoras, etc.) y al final hemos cogido esa rutina que nos ha permitido rodar muy bien. La única pena es terminar el rodaje y no poder sentarte en una terraza a comentar un poco lo que hemos rodado.

Cuentas con una larga experiencia como script en películas importantes del cine español junto a una trayectoria consolidada en la dirección de cortometrajes. ¿Cómo has vivido la experiencia del salto que supone pasar de un corto a dirigir un largometraje?

Es verdad que toda esta experiencia, el haber trabajado de script con un montón de directores da mucha soltura a la hora de afrontar un rodaje, más incluso que el haber dirigido muchos cortos; pero es verdad que la diferencia es muy grande debido a la responsabilidad que asumes en cuanto a la cantidad de gente que tienes en el equipo, pendiente de que todo salga bien, un casting más importante, etc. Creo que es una cosa de dimensión y de responsabilidad, porque la mecánica es muy parecida.

Y el concepto narrativo para trasladar la historia del guion a la pantalla, de cómo tienes que contar la historia…

En un largometraje para mí hay que ser más riguroso respecto a la trasmisión de las cosas, hay que ser más narrativo. Se tiene que estrenar en salas de cine a nivel comercial y tienes que proponer una historia que se siga. Un cortometraje te puede dejar más libertad, te permite experimentar con el riesgo de equivocarte.

Ivan Barnev, Avelina Prat y Karra Elejalde. Foto: Laia Lluch

¿Qué dificultades te has encontrado para sacar adelante un proyecto como Vasil?

Como a cualquier otro director lo más complicado es levantar una película. Encontrar un productor que se sume al proyecto, que lo apoye, y encontrar todas las fuentes de financiación.

Esto es lo más complicado, aunque yo me siento muy afortunada pues he tenido mucha suerte ya que una vez encontré a la productora, Miriam Porté, que le apetecía mucho producir esta historia, fuimos paso a paso por los distintos canales disponibles y nos fueron concediendo bastantes cosas; primero el IVC aquí en Valencia, el ICEC en Cataluña. Televisión Española y, de repente, nos encontramos que la película estaba prácticamente financiada.

La película es una coproducción con Bulgaria. ¿Esta posibilidad estaba desde el principio o fue una de esas fuentes de financiación que fueron apareciendo?

Sí, es una coproducción. Como idea estaba ya en el origen del proyecto, pero esto no era seguro hasta que tuviéramos el planteamiento completo de producción. Pero es verdad que el protagonista de la historia es búlgaro y contamos un poco sus desventuras en España, por lo tanto era muy natural y tenía bastante sentido buscar esa coproducción con Bulgaria.

¿De dónde procede el origen de la historia?

Viene de una historia que le sucedió a mi padre hace unos años y que yo viví desde fuera, como una espectadora. Y cuando todo sucedió y me di cuenta de lo que había perdido pensé que estaría muy bien contar esa historia aunque tuviera que ficcionarla o inventarme yo las cosas a las que no había asistido.

Cuentas con un reparto de actores de primer nivel, como Karra Elejalde, Alexandra Jiménez o Susi Sánchez. ¿Tenías ya en la cabeza estos nombres cuando escribiste el guion?

Pensé en Alexandra Jiménez desde el minuto cero en el que empecé a escribir la historia, los demás fueron surgiendo conforme avanzaba el guion y ya una vez que entró la productora. ¡Y la verdad es que estoy muy contenta con el casting! Es algo fundamental en el proyecto. Y además el actor búlgaro, Ivan Barnev, es extraordinario.

Entiendo que si actores y actrices de esta categoría han aceptado es porque habrán visto el proyecto muy atrayente.

Eso quiero pensar yo también. Al principio pensaba: «Proponérselo a esta gente. Seguro que nos les interesa. Es una peli pequeña de una directora novel». Pero la verdad es que salió a la primera, les pasamos el proyecto, les gustó el guion y dijeron que sí.

Te acompaña en este largometraje alguna persona que ya ha trabajado contigo en tus cortometrajes como Santiago Racaj, el director de fotografía de películas como Magical Girl, La herida o Verano 1993.

Sí, yo empecé los cortometrajes con él y enseguida nos entendimos, nuestra manera de entender el cine es muy parecida, nuestro lenguaje y nuestra aproximación a la narración es muy similar, con lo cual es muy fácil trabajar juntos.

La película está íntegramente rodada en Valencia.

La mayor parte en Valencia y luego se ha rodado algún día suelto en Sueca, Puerto de Sagunto y Silla.

¿Conocías las localizaciones?

Cuando estaba escribiendo la historia pensé que Valencia era una ciudad muy apropiada como escenario para esta historia. Por lo que contamos, por el tipo de gente, hablamos de una ciudad mediana-grande y Valencia era muy apropiada para esto. Hay muchas localizaciones que ya tenía en la cabeza desde hace tiempo y gracias al jefe de localizaciones y a la productora se consiguieron.

¿Tu experiencia de rodaje aquí?

De maravilla. Ha sido un rodaje muy fluido, el equipo de producción ha funcionado como un reloj y en la Comunidad Valenciana, para nosotros, ha resultado bastante fácil el rodaje.

Avelina Prat. Foto: Laia Lluch

En la distribución está Filmax. Esto te garantiza que la película pueda llegar a las salas de cine.

Totalmente. Esto lo teníamos claro desde el principio. La productora apostó por tener la distribución incluso antes de rodar. Nuestro objetivo es estrenar en salas.

¿Qué te parece la actual situación que se está dando con el mundo de las plataformas y el cine?

Yo soy una gran defensora de las salas de cine. No creo que vayan a morir nunca o que sean más minoritarias. Lo que pienso es que pueden coexistir perfectamente las dos.

Me preocupa más el tipo de cine que se pueda llegar a hacer porque es verdad que las plataformas tienen una tendencia hacia los productos más comerciales, de consumo rápido, de entretenimiento —que está muy bien que existan—, pero yo defiendo este cine de autor que muestra otro tipo de mirada, de diversidad, que enseña el mundo desde cualquier ángulo posible.

¿Tenéis alguna fecha de su posible estreno o ahora mismo estáis inmersos en la fase de postproducción?

Ahora mismo nos metemos con el montaje, dependerá también de los festivales donde podamos enviar la película… La idea es tenerla terminada para finales de año.

Escribe Luis Tormo

Artículo publicado originalmente en Encadenados

Karra Elejalde e Ivan Barnev. Foto: Laila Lluch

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