Después de la erupción
Erupcja significa «erupción» en polaco y es el título del último trabajo del director Pete Ohs. A partir de la imagen de un volcán en erupción –que se inserta repetidamente a lo largo de la película–, el director estadounidense construye una metáfora del amor y del deseo.
Bethany (Charli xcx) viaja a Varsovia acompañada de su novio, Rob (Will Madden). Una vez allí, se reencontrará con Nel (Lena Góra), una amiga polaca con la que mantiene una fuerte conexión y de la que se enamoró tiempo atrás, coincidiendo con la erupción de un volcán.
Bethany lleva un año de relación con Rob, que pretende aprovechar el viaje a Varsovia para pedirle matrimonio. Ella, sin embargo, se muestra distante desde su llegada a la ciudad y lo primero que hace es buscar a Nel. Esta regenta una floristería y parece estar iniciando –o manteniendo– una relación con otra mujer. A partir de este triángulo afectivo, Ohs construye una historia en la que los sentimientos de sus personajes se encuentran en constante estado de ebullición.
Con estos mimbres, Ohs confecciona una película de apariencia ligera que, sin embargo, va calando progresivamente a medida que avanzan sus apenas 70 minutos de duración. Bajo su aparente sencillez, Erupcja encuentra en la brevedad y en la economía de recursos una forma de explorar los vínculos amorosos, el deseo y la incertidumbre que acompaña a las relaciones.
Estas características entroncan con la manera de entender el cine de Pete Ohs, vinculado al cine independiente y acostumbrado a trabajar con presupuestos reducidos y desde una concepción eminentemente colaborativa. De hecho, el carácter colectivo de Erupcja se extiende hasta su guion, en el que figuran acreditados el equipo actoral Charli XCX, Will Madden, Lena Góra y Jeremy O. Harris (quien interpreta al personaje de Claude).
Todo el filme –y sus personajes– bascula en torno a la figura de Bethany, interpretada por la estrella musical Charli xcx en su debut actoral. Sus dudas y su indefinición a la hora de apostar por su historia de amor con Rob ponen a este en un brete y abren la puerta a Nel. Rob parece, en principio, el hombre ejemplar: ha organizado el viaje a Varsovia atendiendo a los deseos de Bethany, planificando el alojamiento y los recorridos y reservando en los mejores restaurantes para que todo funcione como un reloj.
Pete Osh recurre a una voz en off omnisciente que informa puntualmente –aunque siempre de forma somera– sobre el pasado y el presente de los personajes. El recurso agiliza la narración y permite al director condensar su historia sin detenerse en exceso en las circunstancias que rodean a sus protagonistas. Planos repetidos, numerosos fundidos que funcionan como puntos y a parte y un formato 4:3 contribuyen a ese tono informal. De este modo, la película avanza con ligereza por las relaciones, conflictos y frustraciones de un grupo de personajes cuyas decisiones están marcadas, en buena medida, por aquello que dejaron atrás.
Sin embargo, Bethany no es feliz. No siente esa erupción emocional que asocia a lo que debería ser una verdadera historia de amor y, por eso, busca en Nel aquello que no encuentra en su relación con Rob. El peso de lo ocurrido en el pasado parece atenazarla hasta el punto de convertir a Rob y Nel en piezas de esa nostalgia que la domina y que la mantiene en un estado permanente de melancolía. Su incapacidad para desprenderse de aquello que fue termina condicionando sus relaciones presentes y alimentando una insatisfacción que parece difícil de resolver.
La habilidad del guion reside, precisamente, en su capacidad para construir unos personajes que, pese a sus defectos, terminan despertando cierta empatía. El enamoramiento obcecado de Rob, el egoísmo de Bethany o la falta de consideración de Nel hacia su amiga polaca podrían convertirlos fácilmente en personajes antipáticos. Sin embargo, Osh evita juzgarlos de manera categórica y consigue que sus acciones –incluso aquellas más cuestionables– puedan entenderse desde una aspiración compartida: encontrar la felicidad en sus relaciones.
En este sentido, la capacidad de pedir perdón y de disculparse se convierte también en una forma de redención, una posibilidad de reparar los errores y seguir adelante.
Al final, Erupcja se presenta como un fresco sobre las relaciones amorosas de una generación de treintañeros, situadas en el microcosmos de una Varsovia de callejones, bares y garitos. Es el retrato de un grupo de personas que se resisten a conformarse con aquello que tienen y que aspiran a alcanzar una felicidad que, como la erupción volcánica con la que se identifica el amor, parece destinada a irrumpir de forma imprevisible. Pero todos ellos son, en el fondo, conscientes de que esa intensidad difícilmente puede repetirse y de que quizá el verdadero desafío consista en aprender a vivir con aquello que queda después de la erupción.
Escribe Luis Tormo
Título: Erupcja
País y año: EE.UU, 2025
Duración: 71 minutos
Dirección: Pete Ohs
Guion: Pete Ohs, Charli XCX, Lena Gora, Jeremy O. Harris, Will Madden
Fotografía: Pete Ohs
Música: Isabella Summers, Charles Watson
Reparto: Charli XCX, Lena Gora, Jeremy O. Harris, Will Madden
Productora: Forever Holiday, Spartan Media Acquisitions
Distribuidora: Elastica Films


