Springsteen on Broadway

Madurez

De octubre de 2017 a diciembre de 2018 Bruce Springsteen realizó una larga tanda de conciertos en solitario, en formato acústico (guitarra y piano) en el Walter Kerr Theatre, un pequeño teatro de Broadway. A lo largo de su trayectoria Springsteen ya se ha presentado con este tipo de formato, bien a través de pequeños sets en sus conciertos con la E Street Band o incluso con alguna gira internacional como la que aconteció en 1995-1996 a propósito de su disco The gosth of Tom Joad.

Ahora la plataforma Netflix presenta el documental Springsteen on Broadway en el que asistimos a la filmación de este espectáculo, un show de dos horas y medias en el que el Boss (re)interpreta 14 temas que recorren gran parte de su trayectoria musical. Algunos temas muy conocidos y otros no tanto.

La capacidad oratoria de Springsteen en sus shows no es algo reciente, desde los inicios de su carrera la interacción con el público es frecuente, interacción que se intensifica en los años 80, a medida que sus canciones fueron relatando historias que tenían que ver, partiendo de su experiencia, con la realidad de su entorno, de su país.

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Foto: Netflix. Crédito imagen: Kevin Mazur

Sin embargo la propuesta de estos conciertos va más allá pues los monólogos adquieren una importancia equiparable al discurso musical, siendo las canciones las que se adaptan al hilo del relato. De esta forma el autor de The River sigue la línea emprendida en su autobiografía publicada en el año 2016 y que es la base de este espectáculo, sincerándose frente al público, mostrando su parte más íntima y, fundamentalmente, aportando las claves personales y generacionales para comprender su obra, para entender a la persona que hay tras sus creaciones.

El concierto comienza con Growin’up (1973), de su primer disco, un tema iniciático que sirve como presentación de lo que vamos a ver, pero inmediatamente aunque el discurso sí se va articulando cronológicamente, las canciones se van incorporando de una época y otra, adaptadas a ese discurso. Así My hometown (1984) sirve para hablar del lugar de nacimiento, de la infancia; My father’s love (1982) y Long time comin’ (2005) ilustran la relación con su padre o The Wish (1998) sirve para recordar el amor hacia su madre.

Las referencias a su país y a la historia contemporánea son constantes. Tras Promised land (1978), que nos habla de su primera experiencia cruzando los EE.UU., sigue el relato sobre la guerra de Vietnam, los veteranos y el fracaso de una guerra que ya era una causa perdida cuando continuaban muriendo las personas de ambos bandos, aportando el sentido literal al texto de Born to USA (1984), que aquí suena como un doloroso blues (una versión acústica que ya había presentado en alguna ocasión). The Ghost of Tom Joad (1995) o The rising (2002) están relacionadas con la lucha por la democracia y la necesidad de reivindicar ese concepto.

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Foto: Netflix. Crédito imagen: Kevin Mazur

Tougher than the rest (1987) y Brillant disguise (1987) del disco Tunnel of love sirven como testimonio del amor por su mujer, un paréntesis en la que aparece Patti Scialfa, que le acompaña en estas dos canciones; mientras Tenth Avenue Freeze-Out (1975), interpretada al piano, es el homenaje a la E Street Band, y sobre todo a Clarence Clemons.

La puesta en escena desnuda de ornamento, tamizada con suaves luces y con el piano y el micrófono como protagonistas, junto a las guitarras, contribuye a visualizar la sensación de que estamos ante una representación teatral en la que el autor está poniendo sobre las tablas un texto, su texto a lo largo de innumerables noches, para explicar el porqué de una carrera, de una obra, de una vida. Prácticamente con cuatro cámaras y planos medios del artista, sobre un fondo en el que se juega con los colores azul y naranja de las luces, parece que no se quiere intervenir más allá de lo mínimo requerido.

Un monólogo confesional, alejado de la imagen inicial de telepredicador -aunque Springsteen recitará un fragmento del Padre Nuestro-, y en el que desvelará entre canción y canción la realidad que hay tras la leyenda. Springsteen siempre ha explicado que John Ford, y en concreto su película Las uvas de la ira, era una de las influencias que se podía rastrear en uno de sus discos más personales, Nebraska. Y era Ford el que en uno de sus filmes más reconocidos, El hombre que mató a Liberty Valance, analiza precisamente este tema cuando un periodista le dice al personaje de James Stewart “Cuando la leyenda se convierte en hecho, imprime la leyenda”; es decir, la leyenda siempre ejerce una mayor fascinación frente a la realidad.

Springsteen hace lo contrario, en lugar de fomentar la leyenda (Cars and girls que decía la canción de Prefab Sprout) deja ver que había nacido para correr, para alejarse de su hogar, pero que vive a 10 minutos de donde nació; que no conoce ni ha trabajado en una fábrica o que su imagen de triunfador se resiente ante las dificultades personales (la relación ambigua con su padre, su depresión, etc.). Está reconociendo que parte de esas imágenes que se le atribuyen son una creación, aunque eso sí, reales, basadas no tanto en su experiencia sino en su conocimiento de lo que le rodea. Por eso termina explicando que su papel es ser una voz crítica de su país, traducir la realidad de lo que ve en su entorno.

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Foto: Netflix. Crédito imagen: Kevin Mazur

La desnudez del espectáculo únicamente se rompe al final, con la interpretación del díptico que une Dancing in the dark (1984) y Land of hope and dreams (1999-2012), cuando la cámara abre campo y permite que veamos a los espectadores que hasta ahora únicamente hemos oído aplaudir, reír o realizar algún comentario.

El documental  es un ejercicio que demuestra la madurez de un artista para enfrentarse a su obra explicando las claves que la han hecho posible, descubriendo todas las mascaras bajo la que se esconde un artista del impacto mediático de Bruce Springsteen, reconvirtiendo su legado y transformando un espectáculo musical en una representación teatral, pues no olvidemos que aunque la película parezca que es un acontecimiento único, el autor de Born to run ha repetido cientos de veces los comentarios, las melodías y las emociones sobre el escenario de ese teatro.

Springsteen on Broadway es el testimonio de la autobiografía teatralizada de un artista honesto con su música y con sus seguidores.

Escribe Luis Tormo

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