«La llamada. Un retrato», una novela de Leila Guerriero

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La dictadura y los procesos represivos asociados a su existencia –violencia, tortura, muerte– sobreviven, al menos en sus efectos, más allá del periodo histórico en el que se desenvuelven. Un alcance que afecta a los implicados, a los familiares y los amigos, además de extenderse como un virus por toda la sociedad. Una consecuencia que cada protagonista vive de una forma particular e íntima.

Algo de esto hay en La llamada. Un retrato, la novela de Leila Guerriero, en la que la periodista y escritora argentina confecciona un retrato de Silvia Labayru, militante del movimiento montonero –y también hija de una familia de militares– que en diciembre de 1976 fue detenida y torturada en la aterradora Escuela de Mecánica de la Armada (ESMA), que entre 1976 y 1983 -tras el golpe de estado en el que la Junta Militar asumió el poder en Argentina- se convirtió en el mayor centro de detención, tortura y exterminio de la dictadura.

Siempre se ha dicho que Argentina supo ajustar, a partir de 1983, el fin de la dictadura militar juzgando a sus responsables. Sin embargo, esta Historia en mayúscula, esconde historias personales, sacrificios y heridas emocionales que perviven a lo largo de una vida y que están al margen del relato general.

Guerriero aborda en La llamada, con un documentado trabajo que se convierte en un ejercicio de metaperiodismo, el relato de una vida contradictoria marcada por un pequeño fragmento temporal que se enraíza a lo largo de los años. Con una estructura circular, la novela comienza y termina en el tiempo actual con la presentación de un libro sobre la inmigración argentina en España, asistimos a un recorrido cronológico de la vida de Silvia Labayru, desde su adolescencia, su etapa del instituto, su entrada en el movimiento terrorista montonero, su detención a la edad de 19 años y toda su vida posterior.

La producción documental y literaria sobre los crímenes ocurridos en la ESMA es extensa. Guerriero, consciente de este hecho, acota en sus páginas la descripción del periodo de reclusión, tortura y violaciones a esos meses concretos que sufrió Silvia Labayru. Sin embargo, ese periodo –unos meses de toda una vida– embeben toda la novela para mostrar las consecuencias dramáticas que han tenido para Silvia pero también para todo su entorno (sus padres, sus exmaridos, su pareja actual, sus hijos y sus amigos).

Y más teniendo en cuenta que debido a que Silvia sobrevivió a su secuestro (de cinco mil personas que entraron en la ESMA apenas sobrevivieron doscientas) fue acusada de colaboracionismo por sus compañeros. Dentro de la impunidad de las torturas y violaciones, los militares tenían a algunas personas a las que no asesinaban e incluso las dejaban en un estado de semilibertad que, de cara hacia las personas de fuera, les mostraba de una forma ambigua la figura de Silvia (¿Por qué no huyó cuando pudo? ¿Por qué colaboró con los militares?). En el caso de Silvia, su colaboración con Alfredo Astiz –militar condenado a cadena perpetua en 2017–  para infiltrarse en el grupo de las Madres de la Plaza de Mayo (y que tuvo como consecuencia el asesinato de dos monjas) le marcó de por vida ganándose el odio de sus propios compañeros de exilio. Y teniendo en cuenta que Silvia Labayru consiguió el reconocimiento de la violencia sexual como delito independiente.

La novela de Guerriero sabe transmitir la instauración por parte del Estado de una maquinaria terrorífica capaz de decidir sobre la vida de las personas, donde un pequeño detalle, sujeto al azar, a una decisión de alguien, significaba la diferencia entre la vida y la muerte, entre ser cautivo o libre.

Esa capacidad de decisión de una vida que unos militares ejercían sobre el destino de las personas es lo verdaderamente terrorífico. Una orden, convertida en sentencia, decidía entre libertad o terminar en los vuelos de la muerte y pasar a engrosar la lista de desaparecidos. Así, el propio título responde a ese concepto: un día, de forma inesperada, una llamada con el exterior, una conversación…

Dentro del orden cronológico que va relatando la propia confección de la novela –con el ambiente de la pandemia imbricado en esa construcción– el resultado es un fascinante puzle que mezcla todas las piezas a través de un amplio abanico de testimonios que define las diferentes aristas de la protagonista. Una estructura similar a un rompecabezas que termina uniendo los fragmentos de una vida. La novela es un homenaje al trabajo periodístico, a la búsqueda, al rastreo de acontecimientos, personas y testimonios con el fin de aproximarnos a la máxima objetividad.

Víctima para unos, verdugo para otros, siempre contradictoria, el retrato que confecciona Guerriero de Silvia Labayru –a través de una complicidad hilvanada por sus numerosos encuentros y viajes– es un fascinante acercamiento a la vida de una persona truncada por un suceso.

Hay un párrafo en la novela que se repite en numerosas ocasiones en la novela y que va adquiriendo valor conforme queda en nuestra memoria:

«A lo largo de cierto tiempo, nos dedicamos a reconstruir las cosas que pasaron, y las cosas que tuvieron que pasar para que esas cosas pasaran, y las cosas que dejaron de pasar porque pasaron esas cosas.»

Ese es el elemento crucial y el valor de esta novela: visibilizar una vida –y, por ende, la de su entorno– sacudida, alterada y transformada por los mecanismos del terror que impuso la dictadura militar argentina. Leila Guerriero expone, en un relato de investigación periodística, un discurso centrado en la microhistoria sobre uno de esos nombres que sobrevivieron a unos acontecimientos que marcaron a un país, a varias generaciones, y que dejan su rastro en la vida de las personas. La escritora argentina concede la última palabra el lector o lectora que deberá reconstruir todos los testimonios expuestos en este ejercicio de memoria individual y colectiva sobre los efectos de un genocidio.

Escribe Luis Tormo

La llamada. Un retrato
Leila Guerriero
Editorial Anagrama
Colección Narrativas Hispánicas
Número de páginas: 432
ISBN 978-84-339-2206-9
Fecha de publicación: 17 de enero de 2024

2 Comentarios Agrega el tuyo

  1. Qué gran escritora y qué buen análisis.

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