Cuatro décadas después
Las grandes obras culturales, las que resisten el paso del tiempo, las que se agigantan con los años, son fruto de un compendio de circunstancias que coinciden en un tiempo concreto y que las hace irrepetibles. Debe existir un componente de calidad que aparece asociado a un periodo social e histórico que potencia el original al ser trabajos que se inspiran y recogen las inquietudes que se palpan en el ambiente.
Este mes de junio de 2024 se cumplen 40 años de la publicación de Born in the USA de Bruce Springsteen, un disco capital en la trayectoria de su autor, pero también una obra esencial de la historia del rock. Cuatro décadas es tiempo suficiente para echar la vista atrás y valorar con el sosiego que da el paso del tiempo su significado musical, social y cultural.
El alcance de un álbum comercial de estas características, que rompió los límites establecidos en la música de Springsteen acercándola a un terreno mainstream, puede llevar a conclusiones erróneas precisamente por todo el fenómeno que provocó. Y aunque hubo mucho de búsqueda de ese éxito mediante una serie de elementos como fue la actualización del sonido, el cambio físico de Springsteen, la introducción del videoclip, la inclusión de una serie de temas destinados a romper la audiencia, el comienzo de los conciertos en grandes estadios e incluso el diseño del producto desde el punto de vista del tratamiento estético del álbum (portada, interiores).
Puede parecer banal ahora pero el título del álbum y su portada fueron determinantes para la apropiación del mensaje patriótico por parte de Reagan para las elecciones a la presidencia del país; un hecho que enfureció a Springsteen, quien renegó de este uso por parte del futuro presidente de los EE.UU. Una polémica que no hizo más que engordar el fenómeno mediático provocado por el lanzamiento del disco.
Origen del álbum
Tras el éxito de The River, el doble álbum y la abrumadora gira posterior, Bruce Springsteen comenzó a elaborar el que sería su siguiente disco. Adquirió una grabadora de cuatro pistas y armado de su guitarra compuso una serie de temas. Los inicios de los años 80 fueron duros económicamente y entre la situación real y algunas lecturas, Springsteen elaboró un relato social a través de una serie de temas como Nebraska, Highway Patrolman, Downbound Train, Born in the USA y Working on the Highway. Grabaciones del año 1982 que entusiasmaron a John Landau.
Con un boceto de estas composiciones, Springsteen las puso en común para trabajarlas junto a la E Street Band, pero tras semanas de trabajo, las canciones no terminaban de funcionar con el grupo. Mientras, el proceso de composición continuaba y así nació Cover me. En paralelo, el principal amigo y colaborador de Springsteen, Steven van Zant, estaba confeccionando su disco en solitario y se incorporó al equipo de producción Chuck Plotkin.
Las canciones se fueron trabajando y mágicamente salió la versión grupal de Born in the USA, con el reconocido riff de sintetizador. Pero los problemas continuaban. El material originalmente grabado en las maquetas tenía su propia vida con las versiones acústicas y era difícil compaginar el material acústico y las versiones grabadas con el grupo. La solución fue editar Nebraska como un disco en solitario de Springsteen, conservando el carácter original de las cintas caseras. Springsteen pensaba que tenía un disco pero poco a poco fue brotando la idea de dos proyectos.
Finalmente se publicó Nebraska. El disco tuvo su recorrido sin el apoyo de una gira y con el paso del tiempo Springsteen volvió a la idea de elaborar el nuevo disco teniendo siempre presenta que la pieza fundamental era Born in the USA. Y a partir de ahí se desarrolló un proceso doloroso de búsqueda de una estructura coherente porque, a pesar de que tras su publicación parecía que era una recopilación de sencillos, Springsteen –junto a Landau y sus colaboradores– trabajaron el listado y el orden de las canciones para que el álbum contara con un storytelling ordenado desde el principio hasta el final. Además, fuero aparecieron nuevas composiciones como My Hometown, Bobby Jean, No Surrender, Glory Days, etc.
Fueron dos años de composiciones, memorándums, llamadas de teléfono, grabaciones, dudas, discusiones y cambios de última hora, en los que por ejemplo entró en el setlist definitivo I’m Goin’ Down o Springsteen compuso –a petición de Landau– un último tema que resumiera su situación hasta ese momento, que terminó siendo el emblemático sencillo de lanzamiento, Dancing in the dark.
Finalmente, como explica de forma muy clarificadora Dave Marsh en su libro Glory Days (1), el disco se estructuró con las canciones grabadas en 1982 en la cara A (Born in the USA, Cover Me, Darlington Country, Working on the Highway, Downbound Train y I’m on Fire); y la cara B, con las canciones grabadas entre 1983 y 1984 (Bobby Jean, I’m Goin’ Down, Glory Days, Dancing in the dark y My Hometown).
El fenómeno Born in the USA
El primer sencillo del disco fue Dancing in the dark, difundido en mayo de 1984, días antes del lanzamiento del álbum que se público el 4 de junio de 1984. En este lanzamiento sí que se puso toda la carne en el asador para obtener los mejores resultados comerciales. El single venía con un videoclip musical para la MTV filmado por Brian de Palma durante la primera actuación de la nueva gira el clip mostraba la actuación y contaba la presencia con una entonces desconocida Courteney Cox que protagonizaba el baile final con Springsteen. El video obtuvo una gran repercusión.
La portada con la bandera americana y el trasero del cantante con vaqueros y la gorra roja en el bolsillo, obra de la gran fotógrafa Annie Leibovitz, constituyó el mejor envoltorio con el que empaquetar unos temas que reflexionaban sobre qué significaba ser americano.
Otros detalles también contribuyeron a extender el techo de su audiencia a través del uso de los remixes creados por el DJ Arthur Baker o incluso el aspecto físico de Springsteen –ganó musculación potenciando su imagen más física, se arregló la boca–.
Las ventas del álbum empezaron a dispararse y pese a la coincidencia con otros grandes lanzamientos de artistas como Prince, Born in the USA desbordó todas las previsiones pues además de las ventas, la polémica por el uso de su imagen por Reagan (que se encontraba peleando por su reelección para la presidencia de los EE.UU.) y la inminente gira que comenzaba en junio de 1984 y que se prolongaría hasta octubre de 1985, pusieron el foco en Springsteen devolviendo a su periodo de fama que ya tuvo cuando la publicación de Born to Run.
Nacido en los EE.UU.
El significado político que trasmite el disco queda delimitado con la canción que abre el disco y la canción que lo cierra. Born in the USA es un tema basado en la fuerza que aporta el uso del sintetizador –común en todo el álbum– y la voz desesperada de Springsteen; la última, My Hometown, dentro de su tono melancólico completa un relato amargo sobre el significado de ser estadounidense.
Born in the USA, que toma su nombre de un guion Paul Schrader titulado I was born in the USA(2),tiene un mensaje muy claro que habla del fracaso de Vietnam y del trato injusto recibido por los veteranos de esa guerra, un tema influenciado por la lectura de las memorias de Ron Kovic (3).
El contundente tratamiento musical de la banda y la situación política del momento desvió el mensaje hacia una consideración patriótica que ocultaba el verdadero contenido. Si escuchamos la versión original acústica solo con la guitarra y voz de Springsteen y atendemos que fue un tema concebido junto a las canciones que finalmente saldrían en Nebraska, podemos ver de una forma más nítida lo que Springsteen quería contar. En cierto modo, las canciones del álbum Born in the USA son festivas y alegres, pero en el fondo son igual de desesperanzadoras que las de Nebraska.
My Hometown remite directamente a la situación económica de los años 80. Tras remontarse a la niñez, pasar por los disturbios raciales de mediados de los 60, Springsteen describe la realidad social de una época donde las tiendas y las fábricas cierran obligando a las personas a dejar su ciudad. Un relato melancólico de un declive que se transmite de padres a hijos.
La descripción social y económica tiene también su reflejo en otros temas pues siempre ha sido uno de los temas que aparece en la obra de Springsteen. Glory Days habla de los tiempos pasados como la época buena, de la vitalidad de la juventud frente a la realidad actual, ese tiempo glorioso pertenece al pasado. La situación no mejora con Working on the Highway donde el protagonista trabaja para el estado en la autopista para redimir su condena.
La referencia a los sueños del pasado, con un tono más positivo, la encontramos en No surrender y Bobby Jean. Son dos canciones que destacan el valor de la amistad y el amor en la juventud. No surrender contiene una referencia clara a la necesidad de continuar luchando: There’s a war out sides till raging/You say it ain’t ours any more to win (Afuera aún se está librando una guerra/Dices que ya no es asunto nuestro ganarla). Y Bobby Jean, disfrazada de canción de amor, es un canto a la amistad, sin rencor, entre Springsteen y van Zant en el momento en que este último abandonaba la E Street Band para aventurarse en su carrera en solitario.
El disco incluía también el universo de soledad, de necesidad de ser amado, de encontrar un lugar en el mundo, de seres solitarios que es común al corpus de Springsteen a través de tres canciones muy diferentes pero complementarias. Cover me mantenía la fuerza tras Born in the USA para demandar esa necesidad de sentir consuelo; I’m on fire era una canción más explícita en cuanto al deseo sexual de las composiciones de Springsteen; y el exitoso sencillo Dancing in the dark exponía esa urgencia por encontrar un lugar en el mundo, de conectar con otras personas, de lograr la felicidad.
El álbum se publicó en el momento oportuno. Robert Santelli explica que: “En 1984, Estados Unidos era un país que andaba en busca de algo que lo hiciera sentir bien. Los americanos seguían doloridos por la herida abierta y las secuelas de la derrota en Vietnam. La nación había perdido parte de su dignidad y de su arrogancia internacional. La crisis de los rehenes en Irán de 1979 a 1981 no contribuyó a mejorar las cosas. Daba la sensación de que el país hubiera dado un traspiés y de que gran parte del mundo disfrutara de que así fuera. Se suponía que Born in the USA arrojaba luz sobre los defectos de América, no que ensalzara los triunfos falsos.” (5).
En definitiva, transcurridas cuatro décadas, Born in the USA es una obra musical que nos habla de una época concreta y cuyas canciones forman parte de la temática de Springsteen. Afortunadamente, el fenómeno mediático que significó la publicación del álbum fue controlado por un Springsteen ya maduro –contaba con 35 años– que supo ver este efecto como un hecho puntual que le permitió acceder a un público más general pero que no significó abandonar el universo temático que le acompañaba desde sus inicios. De hecho, tras la publicación del quíntuple álbum en directo (4) que funcionó como el cierre de una etapa; el siguiente disco, el magnífico Tunnel of love, fue un trabajo contenido, con un tono más íntimo.
El propio Bruce Springsteen define en su autobiografía el significado del disco para su carrera de la siguiente forma: “Born in the USA cambió mi vida, me aportó mi público más numeroso, me obligó a pensar muy en serio en el modo en que presentaba mi música, y me situó fugazmente en el centro del universo pop.” (…) “La repercusión de Born in the USA marcó una época extraña. Fue la cima de algo. Nunca más volvería a estar allí, a tanta altura, en el firmamento del pop mainstream. Fue el final de algo.” (6)
Tras cuatro décadas desde su publicación, solo queda disfrutar de una música, de unas canciones, que forman parte de la historia musical del rock and roll.
Escribe Luis Tormo
Notas
(1) Marsh, Dave. Glory Days. Bruce Springsteen en los ochenta. Ultramar Editores, Barcelona, 1988.
(2) Finalmente, el guion de Schrader se convertiría en la película Light of day, para el que Springsteen compondría la canción de la banda sonora para compensar ese préstamo de la frase más famosa de su discografía.
(3) Ron Kovic, activista contra la guerra del Vietnam que plasmó sus vivencias en su libro de memorias Nacido el 4 de julio, que posteriormente fue llevado al cine por Oliver Stone.
(4) Live/1975–85, publicado en noviembre de 1986, fue el primer álbum oficial en directo de Bruce Springsteen, formado por 40 temas distribuidos en cinco discos en los que se recogía la trayectoria en directo de Bruce Springsteen y la E. Street Band entre 1975 y 1985.
(5) Santelli, Robert. Greetings from E Street. La historia de Bruce Springsteen and the E Street Band. Ediciones Uranus, 2006.
(6) Springsteen, Bruce. Born to Run. Editorial Literatura Random House, 2016.
