Concierto de Guitarricadelafuente en el SanSan Festival

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Donde empezó todo: jugar en casa

Con la publicación en 2025 de Spanish Leather, el segundo álbum de Guitarricadelafuente, el artista de Benicàssim se consolida definitivamente como una de las voces más personales y reconocibles del panorama musical español contemporáneo. Este nuevo trabajo supone un paso adelante respecto a su debut, no solo en ambición artística, sino también en la construcción de una identidad sonora propia.

En este disco, el cantautor profundiza en una propuesta que dialoga con sus raíces tradicionales mientras explora territorios más actuales. El resultado es un sonido híbrido, delicado y evocador, donde la tradición se reinterpreta desde una sensibilidad de nuestros días. A esta evolución musical se suman unas letras especialmente cuidadas, en las que el amor, el deseo y la intimidad emocional se entrelazan para dar forma a un relato introspectivo, casi confesional, que invita al oyente a adentrarse en su universo personal.

Este crecimiento artístico ha tenido su reflejo en directo con el Spanish Leather Tour, iniciado el 18 de mayo de 2025. La gira ha recorrido escenarios de España, Latinoamérica y Estados Unidos, con paradas también en diversas ciudades europeas, consolidando su proyección internacional. El tour culminará el 2 de octubre de 2026 en Madrid, cerrando así una etapa clave en su trayectoria.

Guitarricadelafuente en el SanSan Festival. Foto: © Luis Tormo

En este contexto, y con un espectáculo ya plenamente rodado y maduro, Guitarricadelafuente llega a su casa para actuar en el SanSan Festival 2026, ofreciendo una cita especialmente significativa ante su público más cercano.

A las diez y cuarto de la noche –el festival reestructuró los horarios del viernes para acoger parte de la jornada anterior que no se pudo celebrar por causas meteorológicas– el artista salió al escenario enfundado en una camiseta negra con un texto en blanco donde podía leerse “I ♡ Benicassim”, un guiño directo al público que arrancó los primeros aplausos de la noche mientras sonaba la intro de Full  Time Papi.

No es casual que Álvaro Lafuente haya escogido esta pieza para abrir los conciertos de su gira. La elección funciona como toda una declaración de intenciones: basta con ver el videoclip del tema para entender el universo estético y emocional que propone. Desde el primer momento, el artista deja claras las líneas maestras del espectáculo, apoyándose en un sonido potente, una notable presencia escénica y una narrativa que gira en torno a su nuevo trabajo discográfico, sin olvidar la constante reivindicación de su vínculo afectivo con Benicàssim.

El repertorio avanzó con la interpretación de Calypso –título aún provisional, ya que la canción, recientemente incorporada al setlist, permanece inédita–, seguida de Futuros Amantes. En ambos temas, Guitarricadelafuente se mostró especialmente dinámico, recorriendo el escenario de un extremo a otro y reforzando la conexión con el público. A continuación sonó El Conticinio, donde la guitarra acústica adquiere un papel central, para reivindicar esas primeras composiciones de su carrera.

Poses, la canción que afronta y desafía los prejuicios, con ese verso que dice: “No hace falta ser marica para salir en Vogue” fue el momento en que afloraron entre el público algunas banderas arcoíris. El concierto siguió con Caballito, para retrotraernos al primer álbum del artista, un trabajo del que sonaría también Mil y una noches.

El disco Spanish Leather volvió a tomar protagonismo con la interpretación de Pipe Dream, con Guitarricadelafuente volteando el micrófono desde el escenario; Puerta del Sol, que Álvaro empezó desde el teclado  para terminar empuñando la guitarra eléctrica en un vigoroso final; y Mataleón.

Con el artista bajando del escenario para saludar al público de la primera fila,  la intensidad subió con In my room, la colaboración con Troye Siva, y donde el artista descubrió entre las telas que formaban parte del atrezo del escenario, un potro en el que se subió para reivindicar  esa sensualidad interpretativa (y al que volvió en algún tema más para cantar de pie desde ese improvisado trono gimnástico).

Guitarricadelafuente en el SanSan Festival. Foto: © Luis Tormo

Tras la presentación de los músicos sonó Mil y una noches y Agua y Mezcal, donde Guitarricadelafuente vació una botella sobre el suelo del escenario.

En la parte final del espectáculo, el artista volvió la vista a sus orígenes en Benicàssim y dejó uno de los momentos más emotivos de la noche. Álvaro Lafuente se detuvo para hablar de sus padres y de aquellos recuerdos de juventud en los que observaba, casi como un espectador más, al público del FIB camino de la playa. Cerró ese parlamento con un sentido “os quiero” que resonó en todo el recinto antes de quedarse solo con su guitarra para interpretar Guantanamera, transformando el momento en un multitudinario karaoke cargado de complicidad.

La emoción se mantuvo con Tramuntana, interpretada bajo delicados arreglos de piano. En un gesto de entrega absoluta, Guitarricadelafuente terminó la canción de rodillas sobre el escenario, intensificando aún más la conexión con el público. Ya con la audiencia completamente rendida, el artista se lanzó a un final vibrante: saltando, repartiendo besos y desbordando energía, cerró el concierto con una poderosa Babieca!.

Con esta actuación, Guitarricadelafuente demostró en Benicàssim que es posible ofrecer un espectáculo pensado para una gran masa de público –tan diversa y ecléctica como la de un festival– sin renunciar a la emoción, la cercanía y la sensibilidad propias de los formatos más íntimos.

Escribe Luis Tormo

Agradecimientos: Comunicación SanSan Festival por todas las facilidades para realizar este artículo.

Guitarricadelafuente en el SanSan Festival. Foto: © Luis Tormo

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