Evolución natural
El timbre, referido a una persona que canta, es la cualidad específica que nos permite diferenciar una voz de otra; agrupa todas las características por las que una voz suena de la forma que lo hace. Si hablamos de Salvador Sobral, su voz –quizá más que sus composiciones– es un elemento referencial en su obra; de hecho, quien haya tenido la suerte de disfrutar alguno de sus directos habrá podido comprobar que su privilegiada voz funciona como un instrumento más en el escenario.
Y Timbre es el título del cuarto álbum de Salvador Sobral precisamente como homenaje a su característica voz; timbre también es un término que tiene un carácter universal pues se escribe igual en varios idiomas. Idiomas como el portugués, el castellano o el francés que son los que aportan la variedad idiomática a Timbre.
Partiendo de ese homenaje a uno de los elementos más característicos de la voz, el nuevo álbum de Salvador Sobral es una revelación de lo que significa su arte y cuál es el estado vital por el que atraviesa en este periodo, por lo que estamos ante el trabajo más personal del portugués.
Compuesto prácticamente en su totalidad por Sobral y Leo Aldrey, músico y productor del disco, además de compañero de viaje profesional desde hace años, el proceso de grabación ha sido diferente al anterior trabajo, BMP –en medio publicó el EP titulado Sal-. Si aquel BMP era prácticamente una improvisación de jazz grabado con los músicos reunidos en diferentes tomas y producido también por Leo Aldrey; Timbre se grabó con mucho más tiempo, por partes, como un disco pop y se nota en unas canciones que cuentan con un mayor trabajo de producción en la que las colaboraciones son más numerosas e incluso con pequeños detalles que se extienden por el disco como son las percusiones artesanales,
Los dos primeros temas son una declaración de principios respecto a su música. El disco comienza con Amor a capella, una canción sin ninguna instrumentación en la que la voz adquiere todo el protagonismo; seguida de Porque canto, un catálogo de todas aquellas razones por las que Sobral se dedica a la canción: Canto por vocação/por não ter outrasenão/canto por paixão/e canto por ambição (Canto por vocación/porque no hay nada más/canto por pasión/y canto por ambición).
Con A distância não é lugar, la canción en la que colabora su hermana Luísa Sobral –que firma también la composición– expone la experiencia de mantener una relación a distancia, con su novia, y ahora también, con su hija recién nacida. Un verso dice: Estou só cansada de correr (Estoy cansado de correr) en lo que parece es la aceptación de un nuevo estilo de vida debido a su reciente paternidad.
El tono del disco es vitalista y optimista. Esto hace que incluso en un tema centrado en la traición, este concepto peyorativo se une al término agradecimiento. Traição agradecida no deja de exponer cierto rencor pero el cierre es esperanzador: Será alívio o que encontro/Ao ficar sem ti/Livre sem ti…/Sem ti… (Será un alivio lo que encuentre/Cuando estoy sin ti/Libre sin ti…/Sin ti…).
En ese afán de mostrarse sincero y revelar lo que siente, Sobral aborda uno de los episodios más significativos de su vida en El regalo que me hiciste, la canción dedicada al donante anónimo que le dio el corazón que le permitió salvar su vida. Un tema compuesto en castellano –dice que la letra en portugués sería demasiado emocional para cantarla en directo– donde evita caer en el sentimentalismo pues el foco se pone en el agradecimiento (El regalo que me hiciste/Te llevo conmigo/Sin nunca haberte conocido), pero también la importancia que supone disponer de una segunda oportunidad (El valor de poder volver a empezar).
La siguiente colaboración es con la cantante mejicana Silvana Estrada en el tema De la mano de tu voz, la primera canción que se conoció del disco y que constituye un homenaje a Silvia Pérez Cruz. Tras componer el tema a Sobral le pareció extraño pedirle a Silvia Pérez Cruz que cantara con él y entonces fue, cuando descubrió que Silvana estrada también era una admiradora de la cantante española, que realizaron este dueto. Los versos describen el sentimiento que la voz de Perez Cruz despierta en el portugués: De la mano de tu voz/He aprendido el valor/De un manantial/Que siempre me acompaña/Que sabe como entrar/Hasta el fondo de mi alma. Pero la voz de Silvia Pérez Cruz sí está presente en todo el disco pues participa en los coros de la mayoría de temas.
Pedra Quente traduce el Sobral alegre y bailable que se ve en los conciertos pero que raras veces se recoge en el formato de un disco. Una imagen del cantante en el que desata su lado festivo, y que le une con ese ritmo tropicalismo que tanto le gusta.
Les Eaux Qui Me Gardent es la tercera colaboración del disco. Esta vez con la cantante francesa Barbara Previ, con quien le une el hecho de que ésta también participó en el festival de Eurovisión –en la edición de 2021–. Una canción en la que la voz de la francesa se adapta al estilo de Sobral.
Al llegar, el último tema del disco, cumple con un objetivo de ambos cantantes desde hace muchos años de colaborar juntos. La letra de la canción habla de cómo los propósitos cambian cuando ya se han conseguido, cuando se ha llegado a la meta: Todos los propósitos cambian de forma al llegar. De esta forma todo cambia y siempre hay un objetivo que plantearse. Compuesta entre Sobral y Aldrey como un diálogo, la estructura de la canción se adapta perfectamente para cantar como un dúo y coincide con esa manera de tomarse la vida que Sobral asume tras sus vivencias personales (la enfermedad, la paternidad, etc.).
Salvador Sobral va construyendo disco a disco una carrera musical personal, propia, en la que se introduce la evolución natural asentada en un público estable. Quizá ese público ya no tan numeroso como aquel primero asociado a su triunfo en el Festival de Eurovisión, pero sí lo suficientemente asentado como para permitirle llevar su trabajo adelante con cierta independencia y repercusión internacional. Timbre es un disco delicado, con una instrumentación más compleja, pero donde la voz y la melodía continúan siendo protagonistas.
Escribe Luis Tormo
Timbre
Voz – Salvador Sobral
Doble bajo – André Rosinha
Guitarra – André Santos
Batería y percusiones – Joel Silva
Piano – Max Agnas
Flauta y coros – Magali Sare
Flauta y trompeta – Diogo Duque
1 Amor A Capela
2 Porque Canto
3 A Distância Nao É Lugar con Luisa Sobral
4 Traiçao Agradecida
5 El Regalo Que Me Hiciste
6 De La Mano De Tu Voz – con Silvana Estrada
7 Pedra Quente
8 Abutres Da Premoniçao
9 Les Eaux Qui Me Gardent – con Barbara Pravi
10 Se Quando Tu Vieres
11 Al Llegar – con Jorge Drexler

