En medio de la nada (In the middle of Norway) de Mia P. Salazar

La habitación roja, con 25 años de carrera, es un grupo consolidado dentro del panorama español de la música independiente. Desde Valencia su música se expandió como una diáspora, sin grandes estridencias, en un trabajo continuado con el que atesoran temas que se caracterizan por permanecer indestructibles a lo largo del tiempo (1).

Curtidos desde sus inicios en largas giras, su directo es una presencia constante a lo largo de nuestra geografía y en estos últimos años, con la proliferación de los festivales veraniegos, son uno de los nombres que forman parte de todos los carteles.

Una de las cabezas visibles de La habitación roja es Jorge Martí, voz, guitarra y compositor, quien se convierte en el protagonista de En medio de la nada (In the middle of Norway), el documental realizado por Mia P. Salazar. El perfil público del cantante es como el de cualquier profesional que pertenece a este entorno: grabaciones de discos, entrevistas promocionales, eventos, conciertos, giras, y todo ello con la exposición mediática actual (noticias, redes sociales, etc.).

El documental comienza mostrando la doble vida que mantiene Jorge Martí. Por un lado la parte pública, la más visible como componente del grupo; y por otro, su vida en Noruega en la que vive con su familia mientras trabaja de enfermero en un centro con enfermos de Alzheimer y demencia cubriendo bajas o guardias para completar sus ingresos debido a la incapacidad para trabajar de su mujer. El propio Jorge compara esta situación con la dualidad de Superman y Clark Kent pero especificando que en este caso Superman no es el que está subido encima de los escenarios sino el que acude a trabajar con los enfermos.

Mia P. Salazar juega con este desdoblamiento poniendo en primer término la diferencia física y social entre ambos países. Conocemos el calor y el sol de nuestro país, la masa de personas comprimida riendo y bailando acompañando la música en los conciertos o la luz mediterránea con la que convivimos día tras día y que se resume en el modo de vida que nos caracteriza como sociedad.

 

 

Esta imagen –quizá tópica pero muy reconocible- se contrapone con los paisajes que rodean Molde, la ciudad en la que Jorge Martí vive con su mujer y sus dos hijas. En su vivienda, una zona de casas independientes, todavía se siente más el distanciamiento de una sociedad ya de por sí muy diferente a lo que estamos habituados. La causa de esta situación tiene su origen en el año 2012 cuando su mujer, Ingrid, fue diagnostica de encefalomielitis miálgica o síndrome de fatiga crónica, una enfermedad que le impide llevar una vida normal permaneciendo prácticamente recluida en su casa, razón por la cual decidieron vivir allí, cerca de sus suegros para que él pudiera compaginar su actividad musical (2).

La inmensidad del paisaje noruego, las enormes montañas, las carreteras sinuosas o la nieve que emborrona la línea del horizonte contribuye a marcar esa distancia. El determinismo geográfico envuelve las conversaciones sobre la diferencia cultural que supone para alguien nacido en Valencia, que vivía en L’Eliana – localidad desde la que lanzó La habitación roja-, pasar a establecerse en un hábitat tan opuesto. El efecto se acrecienta al mostrarnos al protagonista situado en medio del paisaje con una perspectiva en la que aparece empequeñecido frente a la naturaleza filmada en planos generales o planos aéreos que muestran al coche desplazándose por estrechas carreteras (en la lejanía queda el recuerdo de los planos del inicio de El resplandor).

Las declaraciones de Jorge Martí que se van intercalando completan el discurso visual ahondando en las causas de esta vida paralela sin un ápice de heroicidad. No hay tristeza pero sí una melancolía en relación con lo que les ha tocado vivir, “el futuro no puedes controlar” que canta Jorge al inicio del tema La moneda en el aire. Los testimonios sí son duros en el documental (la confesión de Ingrid sobre lo que se está perdiendo de la vida de sus hijas o el relato de la pérdida de memoria de los enfermos de Alzheimer) pero esa dureza no es explícita, y por lo tanto, no hay espacio para la compasión sino para la aceptación.

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La Habitación Roja en el Arenal Festival de 2017. Foto: © Luis Tormo

Y aceptación que convive con el desdoblamiento de una vida que le lleva, en unas horas, de disfrutar de un bolo musical a pasar al centro de enfermos y que el documental articula a través de un montaje paralelo entre el camino que lleva al escenario y el recorrido por el pasillo del centro noruego.

La faceta musical no adquiere un protagonismo en las imágenes (muchas de ellas corrsponden a su actuación en el FIB de 2016) pero es el elemento fundamental que permite sobrellevar las dificultades y justifica esa doble vida. La música como motor para interiorizar todo lo que gira alrededor de sus vivencias (la historia de amor con su mujer, su enfermedad, la experiencia con el cuidado de los ancianos, el conocimiento de otra realidad más allá del hedonismo del mundo de la música) y volcarlo en las canciones, muchas de las cuales adquieren un significado diferente. La música como catalizador de los sentimientos.

Mia P. Salazar cuenta con una historia en la que se puede establecer algunos paralelismos con las vivencias de Jorge Martí. Ambos son músicos y cuando Mia estaba con su grupo tuvo que ocuparse de su padre enfermo, conoció a su pareja, Georg Bungard, cámara y responsable junto a la propia Mia de la productora Bungard  –la cual está detrás de este documental- y se mudó a Suecia para vivir con él.

Esos puntos en común aportan la complicidad para que Jorge aceptara el ofrecimiento de participar en el documental y son los que favorecen una aproximación sincera, íntima, pero desprovista de sentimentalismo. Un relato muy conciso, comprimido en los 38 minutos que dura el documental, y donde en el fondo hay un optimismo vital pues entre el sufrimiento hay espacio para las historias de amor (el amor de la pareja, el amor por la música o el amor por los seres necesitados).

En medio de la nada (In the middle of Norway) se estrenó en 2018 en la 33 Mostra de València-Cinema del Mediterrani, posteriormente tuvo un recorrido por diferentes festivales y actualmente se puede ver en la plataforma Movistar+

Escribe Luis Tormo

(1) Un ejemplo de la vigencia de su música lo podemos ver en el capítulo cuarto de la tercera temporada de Élite, donde el tema Indestructibles constituye la banda sonora perfecta para toda la secuencia final de ese capítulo.

(2) Jorge Martí conoció a su mujer en 1996 cuando estaba de Erasmus en Noruega mientras estudiaba enfermería. Vivieron su historia de amor entre ambos países y en 2006 se establecieron en Noruega, mientras él viajaba a España para atender los compromisos profesionales de La habitación roja.

Título: En medio de la nada (In the middle of Norway)
País y año: Suecia, 2018
Duración: 38 minutos
Dirección: Mia P. Salazar
Guion: Mia P. Salazar
Música: La Habitación Roja, Circe, Mr. Pony, Mia P. Salazar y Daniel Eriksson
Fotografía: Georg Bungard
Productora: Bungard Film
Fecha de estreno: 2018

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